Chistes de doctores
Chistes, Chorradas 7 de octubre de 2007
Me temo que usted tiene la enfermedad de Turner.
¿Y eso es grave, doctor?
Aún no lo sabemos, señor Turner.
Doctor, ¿entonces no hay mas remedio que operarme?
Desde luego.
¡Pero si no tengo nada!
Mejor, así la operación sera más fácil.
Doctor, no me decido a operarme.
¿Por qué?
Es una operación carísima.
Y a Vd. que más le da si la van a pagar sus herederos.
Veo que hoy tose Vd. mejor.
Desde luego, doctor, me he entrenado toda la noche.
En el analista: Hay que hacerle un análisis de heces, semen y orina.
Pues, tome Vd. los calzoncillos que tengo mucha prisa.
Doctor, ¿cuánto tiempo me queda de vida?
5…… 4…… 3…… 2……
Lo siento, pero tendrá usted que dejar el alcohol, el tabaco y el sexo, porque le queda poco tiempo de vida.
¿Y así viviré más?
No, pero se le harán más largos los días.
Doctor, ¿cómo ha ido la operación de mi mujer?
Pero… ¿no era una autopsia?
Doctor, dicen que estoy loco. Necesito ayuda.
Si quiere que le ayude tiene Vd. empezar por el principio.
Vale. El primer día cree el cielo y las estrellas.
Doctor, que tengo complejo de fea.
De complejo nada.
Doctor, tengo una pierna mas larga que la otra, ¿qué debo hacer?
Cojear.
Doctor, los colegas suyos que me han examinado no me dan el mismo diagnóstico que Vd.
Bueno, no se apure, ya veremos quién tiene razón cuando le hagamos la autopsia.
Llegó un Doctor a hacer su servicio social a un pueblo en la sierra. A los pocos días empezó a notar que en el pueblo no había mujeres y se preguntaba cómo le hacían los hombres para satisfacer sus necesidades sexuales.
Un día, en una de las consultas, le preguntó a su paciente: “Dígame Don Manolo, ¿cómo le hacen ustedes para satisfacerse si aquí en el pueblo no hay mujeres?”
“Muy fácil, por la tarde vaya para el río y ahí encontrará su respuesta.”
En la tarde el Doctor se dirige al río y cuál fue su sorpresa que había tremenda fila, todo el pueblo estaba ahí. El Doctor se formó al final de la fila y el último, al darse cuenta de que era el doctor, le permitió pasarse hacia adelante y así todos le fueron dejando su lugar hasta que el doctor quedó al inicio de la fila.
Lo que encontró el Doctor fue un burro y pensó: “¡Ahhh! Así es como se satisfacen estos cabrones. Bueno, pues a lo mio.” Y se acomodó como pudo el Doctor y le empezó a dar al burro por detrás.
Pasado un rato, el segundo de la fila le pregunta al Doctor: “Doctor, ¿le falta mucho?”
“No, ahora mismo termino, ¿por qué me pregunta?”
“Lo que pasa es que necesitamos al burro para cruzar el río porque del otro lado están las PUTAS!!!”
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